Los defectos de refracción son problemas en la forma en que nuestros ojos enfocan la luz, lo que puede afectar nuestra visión. Estos son los más comunes:
1. Miopía
Las personas miopes tienen dificultad para ver objetos lejanos claramente. Esto sucede porque el ojo enfoca la luz delante de la retina en lugar de hacerlo directamente sobre ella.Se desarrolla cuando el ojo es más largo de lo normal o la córnea (la parte transparente en la parte frontal del ojo) tiene demasiada curvatura.
Aunque el desarrollo de la miopía tiene un componente hereditario, la incidencia de factores ambientales es decisiva. En la actualidad la miopía está afectando de manera muy seria a niños y adolescentes como consecuencia del uso excesivo de la visión cercana (uso de dispositivos digitales) y un cambio del estilo de vida por el que los niños pasan menos tiempo en espacios abiertos.
2. Hipermetropía
La hipermetropía hace que las personas vean bien de lejos, pero tengan dificultad para enfocar objetos cercanos. En este caso, la luz se enfoca detrás de la retina, en lugar de sobre ella.
Es común en niños pequeños, aunque puede afectar a cualquier edad. A menudo, los bebés nacen con hipermetropía, que puede corregirse con el crecimiento.
Se produce cuando el ojo es más corto de lo normal o la córnea tiene poca curvatura. Puede ser hereditario y, en algunos casos, empeora con la edad.
3. Astigmatismo
El astigmatismo provoca que la visión sea borrosa o distorsionada tanto de cerca como de lejos. Esto sucede porque la córnea tiene una forma irregular, no siendo perfectamente redonda.
Puede afectar a personas de todas las edades y, a menudo, aparece junto con otros defectos de refracción.
Su causa principal es una forma irregular de la córnea o del cristalino (la lente interna del ojo). Puede ser hereditario y también puede desarrollarse después de una lesión o cirugía ocular.
4. Presbicia
La presbicia es una pérdida de la capacidad para enfocar objetos cercanos, que suele aparecer a partir de los 40 años. Es una forma de envejecimiento del ojo que afecta la flexibilidad del cristalino.
Es muy común en personas mayores de 40 años, aunque puede comenzar antes en algunos casos.
Con la edad, el cristalino del ojo se vuelve menos flexible, dificultando enfocar objetos cercanos. Es un proceso natural y progresivo.
Para poner remedio a cualquier problema de refracción, es necesario acudir a conocer el estado de la visión realizando un examen visual completo.
La mayoría de estos defectos se pueden corregir con gafas o lentes de contacto.