La degeneración macular es una enfermedad ocular que afecta la mácula, la parte central de la retina responsable de la visión fina y detallada. Esta condición provoca la pérdida progresiva de la visión central, dificultando tareas como leer, conducir o reconocer rostros. La degeneración macular es una de las principales causas de pérdida visual en personas mayores de 60 años y puede afectar significativamente la calidad de vida.
Es más habitual que afecte a persona a partir de los 60 años aunque también puede presentarse en personas más jóvenes, especialmente si existen factores de riesgo. Las personas con antecedentes familiares, las que padecen hipertensión arterial, obesidad, las fumadoras o aquellas que se han expuesto a la luz solar sin protección durante mucho tiempo, tienen más probabilidades de desarrollar degeneración macular.
Prevención y Revisiones Visuales
Ciertos hábitos y cuidados pueden reducir el riesgo de desarrollar degeneración macular y contribuir a mantener una buena salud visual.
Es importante proteger los ojos de la luz del sol (y los peligrosos rayos ultravioleta) utilizando gafas de sol con protección homologada durante toda la vida. Llevar una vida saludable manteniendo una dieta rica en verduras de hoja verde, frutas y alimentos con antioxidantes y vitaminas A, C, E y zinc contribuye a controlar la presión arterial y el colesterol, que son factores de riesgo para el desarrollo de la degeneración macular.
Además, es recomendable evitar el tabaco.
En las fases iniciales, con un diagnóstico precoz y un tratamiento adecuado, es posible frenar o ralentizar su progresión. Sin embargo, en etapas avanzadas, la pérdida de visión puede ser irreversible. Por eso, la detección temprana y el control regular son claves para evitar la pérdida de visión y mantener la calidad de vida.
A partir de los 60 años, especialmente si existen antecedentes familiares de degeneración macular, es fundamental revisar la salud visual de manera periódica.