Las lentes progresivas son una excelente solución para corregir tanto la vista de lejos como de cerca en un solo par de gafas. Esto es posible debido a que las lentes tienen dos graduaciones diferentes.
Comenzar a usarlas puede parecer un reto, y si es cierto que en ocasiones puede causar mareos o una sensación de incomodidad, seguir estos consejos puede hacer más fácil la adaptación.
Compartimos aquí los consejos que nuestros profesionales ofrecen a los clientes la primera vez que adquieren sus lentes progresivas. Siguiéndolos, queremos ayudarte a conseguir una adaptación de manera más ágil y satisfactoria con el fin de que aproveches lo antes posible los beneficios de las lentes progresivas.
Recomendaciones para una adaptación exitosa:
- Usa tus gafas progresivas en todas las actividades: Desde leer un libro hasta caminar por la calle. Cuanto más las uses, más rápido te acostumbrarás a ellas.
2. Muévete lentamente: Al ponerte las gafas, hazlo despacio y en diferentes situaciones para que tus ojos y cerebro se ajusten progresivamente a los cambios de visión.
3. Practica el enfoque: Cuando quieras ver algo en la distancia, mira por el centro de la lente. Para objetos cercanos, acércalos lentamente a tu línea de visión.
4. Haz pequeños movimientos de cabeza y ojos: Para encontrar la zona correcta en la lente, mueve suavemente la cabeza y los ojos en lugar de girar toda la cabeza de golpe.
5. Ten paciencia y no te desesperes: Es normal sentir cierta incomodidad al principio. La adaptación puede tomar unos días o unas semanas, pero pronto te olvidarás de que las llevas puestas.
6. Visita a tu óptico si tienes dudas: Si experimentas mareos persistentes o molestias, acude a tu especialista para que ajuste tus lentes y te brinde el mejor consejo.
Recuerda que en Federópticos nuestros profesionales pueden ayudarte para que logres una adaptación satisfactoria. La clave para disfrutar de tus lentes progresivas es la paciencia y el uso constante. ¡Pronto notarás que tu visión es más cómoda y clara en todas las situaciones!